Viajes más cortos, reservas flexibles y teletrabajo temporal.
Paula miró el calendario y entendió por qué la excursión familiar no cuadraba: 25 de diciembre de 2025 cae jueves; 1 de enero de 2026 también. Sin lunes festivo, el viaje de tres noches tendría que “comerse” un viernes laboral. La escena se repite en miles de hogares que, año tras año, confían en los ‘puentes’ para escapar unos días.
No se trata de una nueva ley que “quitó” los feriados. Es el mismo marco que ha acompañado a varias generaciones: la Ley 51 de 1983 mueve algunos festivos al lunes, pero deja inamovibles Navidad y Año Nuevo. Cuando tocan a mitad de semana, el descanso no se extiende y el país recalcula.
Para Paula y su empresa, la solución fue negociar dos días de vacaciones y permitir teletrabajo el viernes. En la agencia de viajes, el consejo es similar: planear con tiempo, elegir destinos cercanos y buscar tarifas con cambios sin penalidad.
En Medellín, los alumbrados siguen encendiéndose y convocan a locales y visitantes. En Cartagena, el atardecer desde la muralla no depende del ‘puente’, pero sí del bolsillo y el calendario. La ausencia de lunes festivo se siente en la ocupación: más reservas intersemanales, estancias breves, cenas con cupos limitados.
Los colegios mantienen recesos institucionales; el comercio, sus campañas de 24 y 31. En oficinas, la realidad es heterogénea: hay compañías con vacaciones colectivas y otras que operan con equipos mínimos. En salud, seguridad y transporte, los turnos no entienden de puentes: la coordinación fina es imprescindible.
La regla general para 2026 trae alivios: varios lunes festivos volverán a puntuar el año; los Reyes Magos se trasladará, como siempre, al lunes. Pero diciembre de 2025 y el arranque de 2026 recordarán que no todo feriado se traduce en un fin de semana largo.
En redes, el debate se enciende: “Nos quitaron el puente”, dicen algunos. En realidad, nadie lo quitó: el calendario decidió y la norma se mantiene. La conversación útil es otra: cómo usar mejor los días, aprovechar la flexibilidad y evitar gastos innecesarios.
Empresarios consultados apuestan por paquetes de 2 noches, horarios extendidos y promociones entre semana. En terminales y aeropuertos, se preparan para picos el 24, 31 y 1, sin el aluvión del lunes.
Las familias, por su parte, eligen escapadas cercanas, madrugan a la carretera y reservan con margen. Diciembre sin ‘puente’ también puede ser descanso, si se arma con cabeza fría.
El aprendizaje queda para todos: revisar el calendario antes de prometer planes y, cuando toque, ajustar.
