Una mirada astrológica para entender por qué la comunicación, las decisiones y los pensamientos no se sienten “normales”: el fenómeno, las fechas y los signos más afectados.
Mercurio retrógrado es uno de los fenómenos astrológicos más comentados por quienes sienten que su comunicación, tecnología o proyectos se trancan. En 2025 tuvimos varias ventanas para este tránsito clave, y entender lo que sucede puede ayudarte a surfear sus efectos y aprovechar su poder reflexivo.
📅 Fechas
Según fuentes astrológicas, el periodo de Mercurio retrógrado para este ciclo es:
- 9 al 29 de noviembre: inicia en Sagitario y termina en Escorpio.
⚠️ ¿Qué puede pasar durante este retrógrado?
De acuerdo con especialistas como en Vogue: este Mercurio retrógrado “ralentiza el ritmo del pensamiento y del lenguaje” y puede llevar a malentendidos, revisiones internas o revelaciones importantes.
Durante estos periodos, es común que resurgan temas no resueltos, ideas que no estaban claras o la necesidad de replantear proyectos.
✨ Signos más afectados y recomendaciones
- Sagitario: al comenzar el retroceso en tu signo, puedes experimentar una fuerte introspección sobre tus creencias, tus proyectos futuros y lo que realmente quieres comunicar al mundo.
- Escorpio: cuando Mercurio retrocede hacia ti, hay potencial para transformaciones profundas en lo emocional y mental; conversaciones antiguas podrían reactivarse o esclarecerse.
Mientras tanto, Tauro, Cáncer y Virgo suelen ser menos afectados, según algunos análisis astrológicos, por su estabilidad innata o por cómo procesan la información.
✅ Consejos para sobrellevar estos momentos
- Evita tomar decisiones importantes sin meditar bien, especialmente si están relacionados con contratos, viajes, tecnología o estudios.
- Revisa viejas conversaciones o correos antes de responder: podría haber más de lo que parece.
- Aprovecha para reflexionar: utiliza este momento para revisar planes, reorganizar ideas o depurar lo que ya no te sirve.
Mercurio retrógrado no es solo un “mal momento”: puede ser una oportunidad valiosa para pausar, reflexionar y reajustar. No se trata de temer, sino de usar su ritmo más lento para hacer una limpieza mental, reordenar prioridades y salir con claridad.
