La Policía llegó; no hay capturas reportadas.
Eran pasadas las nueve de la noche cuando el silencio de Quinta Paredes se quebró con gritos. En segundos, cuatro hombres rodearon una camioneta de alta gama; uno golpeó al conductor, otro vigiló la esquina y un tercero se sentó al volante. Apretó el botón, giró la llave, insistió. Nada.
El intento de robo se volvió caos. Disparos al aire y carreras, puertas que se cierran, alarmas que se activan. La pareja —él aturdido, ella buscando refugio— quedó en medio de una escena que duró apenas un par de minutos, los suficientes para que la camioneta no prendiera y los asaltantes huyeran en otro carro.
Las imágenes difundidas captaron la secuencia: el conductor reducido, el intento de encendido, la retirada con detonaciones y, después, la llegada de la Policía. En el vecindario, la conversación giró a un mismo punto: “¿Qué habría pasado si el motor arranca?”.
Teusaquillo es un mosaico de residencias, oficinas y comercios. Los vecinos conocen las cámaras del sector y los trayectos hacia El Dorado; también saben que, en la noche, cada sombra importa. El caso removió recuerdos de otros videos y de la palabra que más se repite: inseguridad.
La Secretaría de Seguridad reportó 132.204 robos entre enero y octubre, cifra que se siente en los chats de los edificios y en las decisiones cotidianas: cambiar la ruta, estacionar bajo luz, no bajar del carro sin revisar alrededor.
Días atrás, en Usaquén, otro caso encendió alarmas: una camioneta robada en una estación de gasolina, con un trabajador también intimidado. Las imágenes circulan y dejan la impresión de que, a veces, Bogotá se entera por video antes que por el parte oficial.
En Quinta Paredes, el imprevisto fue el encendido. ¿Falla mecánica? ¿Inmovilizador activo? No hay confirmación. Lo cierto es que ese segundo en que el motor no respondió cambió la historia de una pareja y de un barrio.
Para muchos residentes, el caso reafirma la necesidad de frentes de seguridad más activos, contacto directo con cuadrantes y denuncia inmediata. La Policía anunció que revisará cámaras del sector para identificar a los responsables.
Las semanas siguientes serán clave para saber si hay capturas y si el episodio deriva en cambios de patrullaje. Mientras tanto, la rutina vuelve, pero con la mirada más atenta en cada esquina.
Una camioneta que no encendió marcó la diferencia en Teusaquillo. La comunidad espera respuestas y acciones que prevengan la próxima escena viral.
