La desigualdad laboral alimenta los ciclos de violencia
Según la Fundación WWB Colombia, la violencia de género no se erradica solo con sanciones. Una solución más duradera y efectiva es fortalecer la autonomía económica de las mujeres, lo que les permitirá tomar decisiones propias y escapar de relaciones de dependencia que perpetúan la violencia.
Las brechas laborales y económicas afectan profundamente a las mujeres. En Cali, la tasa de participación femenina en el mercado laboral sigue siendo baja en comparación con los hombres, lo que limita su independencia. Además, la pobreza afecta de manera desproporcionada a las mujeres, especialmente a las madres solteras.
La educación financiera y la creación de productos financieros inclusivos son esenciales para mejorar esta situación. Las políticas deben enfocarse en diseñar sistemas que eliminen las barreras para que las mujeres puedan acceder a crédito y empleo formal.
Cerrar la brecha económica de género es fundamental para erradicar la violencia y promover un futuro más equitativo para todas las mujeres colombianas.
