Arriendos y comidas fuera del hogar marcan la diferencia.
En Pereira, Laura hace cuentas antes de salir a almorzar: “subieron el menú y el arriendo”. En Santa Marta, Andrés celebra que la plaza está “más amable” con frutas y servicios. Entre ambas escenas corre un país donde el costo de vida no sube igual para todos, según el DANE.
El dato anual ubicó a Pereira en 6,09% y a Santa Marta en 2,64%. En medio quedaron Bucaramanga (5,74%), Armenia (5,63%) y Bogotá (5,42%), mientras Riohacha (3,69%) y Valledupar (4,17%) respiraron. A nivel nacional, la variación anual fue 5,18% y la mensual 0,32%.
“¿Por qué aquí se siente más?”
En ciudades andinas, el arriendo y las comidas fuera del hogar pesan más en la canasta. Laura, arrendataria en el centro de Pereira, lo resume: “cada renovación viene con ajuste”. En el Caribe, la electricidad y algunos alimentos aliviaron el bolsillo, lo que se nota en mercados y hoteles.
Un mes, dos historias
Septiembre dejó dos postales: Montería lideró la variación mensual con 0,49% —incidieron aseo y algunos alimentos—, mientras Ibagué marcó -0,07%, con caídas en tomate y electricidad que dieron un respiro. Son señales que, sumadas, mueven los presupuestos familiares.
Dónde aprieta el zapato
Top alza anual: Pereira 6,09%; Bucaramanga 5,74%; Armenia 5,63%; Villavicencio 5,52%; Bogotá 5,42%.
Top alivio anual: Santa Marta 2,64%; Riohacha 3,69%; Valledupar 4,17%; Sincelejo 4,38%; Florencia 4,48%.
La mesa y el bus
El DANE reportó que restaurantes y hoteles (7,47%) y educación (7,29%) siguen por encima del promedio nacional. Transporte urbano (9,33%) y gas (12,67%) también incidieron, mientras información y comunicación (0,55%) casi no se movió. La cuenta grande la pagan el plato servido y el techo.
Decisiones cotidianas
Con el dato en mano, Andrés adelantó compras no perecederas; Laura negocia el arriendo. En Riohacha, Paola ahorra en energía con cambios de hábitos; en Bogotá, Diego busca combos y menús del día. La inflación se vuelve una agenda personal.
Las Alcaldías revisan tarifas y movilidad, y los gremios ajustan estrategias de precios y promociones. Economistas ven una inflación anual estabilizada cerca del 5% nacional, pero con brechas urbanas que condicionan salarios y contratos.
El mapa del IPC por ciudades no es una sola historia: son muchas, con ritmos distintos. Con información y planeación, los hogares pueden capotear el fin de año.
