Caribe y Andina, bajo vigilancia por tormentas vespertinas.

En el Portal de la 80, Luis mira el cielo y calcula su ruta. Sabe que, si cae el aguacero, el viaje se alarga. El IDEAM ya avisó: el fin de semana traerá cielo nublado y lluvias en gran parte del país. En Bogotá, los episodios más fuertes se concentrarían entre domingo y lunes; el paraguas será parte del equipaje urbano. 

En la costa Caribe, los vendedores ambulantes resguardan sus carpas. El domingo la lluvia podría apretar en La Guajira sur, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre y Córdoba. En el suroccidente, el sábado será más húmedo, pero el domingo dará un respiro. En San Andrés, la lluvia tiende a bajar, tras jornadas recientes intensas. 

Doña Marta, en San Cristóbal, barre hojas para que el agua no tape el sumidero. “Cuando truena en la tarde, hay que estar listos para el chorro”, dice. La recomendación se repite en barrios de ladera y cerca de quebradas: tener identificadas rutas de evacuación y elementos de emergencia. 

En vías principales, cada aguacero prueba la paciencia. El tránsito se hace lento en pasos con encharcamientos; un charco mal calculado puede dañar vehículos o causar choques. La movilidad se beneficia si los viajes se programan fuera de hora pico y se consultan desvíos. 

El Eje Cafetero y la zona andina recibirán lluvias entre moderadas y fuertes el sábado, con tormentas aisladas. En la Orinoquía y Amazonía persistirá la humedad, importante para cultivos, pero también para el aumento de caudales. Las estaciones de monitoreo seguirán atentas a crecientes súbitas. 

Las historias de la semana dejaron postales conocidas: paraguas invertidos, trancones y patios llenos de ropa sin secar. Aun así, la ciudad se mueve y aprende; vecinos coordinan chats para reportar taponamientos y apoyar a adultos mayores. 

El fin de semana también deja enseñanzas: limpiar canales, asegurar tejas, revisar techos y no cruzar corrientes. Pequeños hábitos que evitan emergencias y pérdidas materiales. 

Para la capital, el IDEAM prevé temperaturas mínimas entre 11°C y 18°C y aumento de precipitaciones al cierre del domingo. Los detalles cambiarán con cada nube; la prevención será la constante. 

Alcaldías activan PMU y rutas de atención; los equipos de socorro patrullan puntos críticos. En comunidades, líderes barriales organizan turnos para vigilar quebradas y reportar novedades.

Comerciantes ajustan horarios, productores rurales protegen semilleros y escuelas coordinan protocolos ante tormentas eléctricas.

Cierre. El cielo viene cargado, pero el fin de semana también trae preparación y solidaridad. Con información oficial y hábitos seguros, la ciudad resiste mejor. 

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