Testigos grabaron todo; la Policía recuperó el camión.

El ciclista levantó el celular cuando escuchó la sirena. Una ambulancia hacía señales y un hombre yacía sobre el asfalto. “¡Háganse a un lado!”, gritaban. En segundos, la vía a Mondoñedo se convirtió en trancón. Nadie imaginó que el supuesto lesionado era el disparo inicial de un robo.

A su lado, un tractocamión frenó por reflejo. Entonces aparecieron motos y una camioneta. “Quieto”, le dijeron al conductor. Lo bajaron y lo subieron a otro vehículo. Mientras tanto, la ambulancia quedó atravesada y el “herido” fue ingresado con dramatismo. El camión, con tecnología por más de $2.000 millones, arrancó en sentido contrario al miedo.

El ciclista siguió grabando. En su video se ven rostros cubiertos y la coreografía del delito: uno distrae, otro asusta, otros empujan. Minutos después, cuando la ambulancia volvió a moverse, el asfalto quedó como si nada. Pero el archivo ya viajaba por chats.

La alerta encendió la red de patrullas. Con peajes, cámaras y llamadas, la Policía armó el rompecabezas: ruta probable, hora, placas. En el occidente de Bogotá, el camión fue recuperado; su carga, intacta. El conductor, sacudido, agradeció entre lágrimas.

Quedó la pregunta de la ambulancia. Un expropietario habló: había vendido el vehículo, no hicieron traspaso y, según él, terminó en “operación pirata”. La frase se volvió titular y pista. ¿Quién la conducía? ¿Quién ordenó el cortejo de motos? ¿Dónde esconderían el botín?

Los policías dicen que esta película se repite con variantes: el accidente fingido, la sirena como llave, la camilla como telón. Por eso piden denunciar y no detenerse sin presencia de autoridad. A veces una sirena no salva vidas: las apaga.

Las empresas de carga tomaron nota: doble verificación en rutas críticas, botón de pánico a la mano y capacitación para reconocer un teatro cuando aparece una camilla en el lugar equivocado.

La historia ya dejó mensajes: el celular del ciclista, el rastreo en minutos y la coordinación funcionaron. Falta lo más difícil: nombrar a los que idearon el plan y evitar el próximo capítulo.

El conductor y el propietario del camión agradecieron la rápida reacción de la Policía y la comunidad. Gremios advierten que el libre tránsito de ambulancias irregulares es una grieta que urge cerrar con controles y verificación en vía.

La Fiscalía trabaja en la identificación de placas y cruces de peajes. La Gobernación y los municipios del corredor anunciaron patrullajes focalizados y auditorías a ambulancias privadas.

Entre sirenas y sombras, Mondoñedo entendió que la confianza también necesita protocolos. La investigación sigue y las cámaras no parpadean. 

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