Lo esencial para entender la disputa y sus efectos
Cambio Radical interpuso una acción de tutela contra el Consejo Nacional Electoral por presuntas irregularidades atribuidas a la magistrada Fabiola Márquez. El partido alega que la togada habría seguido con actuaciones en expedientes donde estaba recusada y que, además, decretó una medida de urgencia sin oír a la colectividad. El objetivo central del recurso es apartarla de toda decisión que pueda afectar al partido mientras se resuelven los impedimentos.
El detonante fue la cautelar que permitió al senador Temístocles Ortega votar en una elección de magistrado de la Corte Constitucional, pese a una sanción interna que le suspendía voz y voto. Aunque el desenlace de la elección no favoreció a la candidata que, según el partido, se habría visto beneficiada, la autorización encendió alertas sobre la imparcialidad y el respeto de los trámites.
La cautelar impactó una elección que se seguía con lupa en el Congreso. Para Cambio Radical, permitir el voto de Ortega alteraba la correlación de fuerzas en un escenario de alta sensibilidad política. Aunque al final el elegido fue Carlos Camargo, la controversia se concentró en el procedimiento más que en el resultado: qué se puede decidir y por quién cuando hay una recusación en trámite.

*Imágen de referencia
Para la Organización Electoral, la disputa llega en temporada de calentamiento político hacia 2026. El CNE atiende sanciones a partidos, topes de campaña y personerías jurídicas, funciones donde la credibilidad del árbitro es esencial. Fijar reglas claras sobre recusaciones y medidas de urgencia ayudaría a blindar sus decisiones frente a sospechas de sesgo.
A corto plazo, la expectativa se centra en el juez de tutela y en posibles pronunciamientos de la sala plena del CNE sobre recusaciones y medidas urgentes. A mediano plazo, el desenlace marcará el estándar con el que se enfrentarán controversias semejantes en un año preelectoral de alta tensión.
La tutela de Cambio Radical no solo cuestiona una decisión puntual: pone bajo reflector el manual de manejo de recusaciones y cautelares en el árbitro electoral. Un fallo claro podría convertirse en hoja de ruta para próximos procesos.
