La ruta de protección se activó tras la denuncia del padre.

La historia empezó con un hallazgo en un teléfono: 13 videos. El padre de una niña de 6 años acudió a las autoridades y puso en marcha la ruta institucional. Desde ese momento, el caso pasó a manos de una fiscal de la UENNA, con protocolos para proteger a la menor y evitar su revictimización.

Días después, agentes de Policía Judicial realizaron diligencias de registro y allanamiento. Encontraron dispositivos electrónicos con grabaciones que, según los investigadores, documentan agresiones. La mujer señalada fue capturada, presentada ante un juez y enviada a prisión preventiva.

El paso a paso de la denuncia

Con la radicación del caso, equipos psicosociales y médicos valoraron a la niña. La prioridad: su bienestar y su entorno de cuidado, coordinado con autoridades de infancia.

Las preguntas que guían a los peritos

¿Quién grabó? ¿Cómo se compartieron los archivos? ¿Hubo pago? Cada respuesta requiere análisis de metadatos, redes y posibles vías de distribución.

En el despacho del juez

La audiencia de control de garantías definió la medida de aseguramiento por el riesgo para la víctima y la gravedad de los hechos. La mujer no aceptó cargos.

Una ciudad que observa

El caso generó rechazo y un llamado a denunciar. Escuelas y comunidades reforzaron mensajes de cuidado, acompañamiento y detección de señales de alerta.

Lo que sigue

El expediente entra en fase de consolidación probatoria. La Fiscalía busca ampliación de información y mantiene reserva de identidad para proteger a la niña.

El derecho a la reparación

De confirmarse responsabilidades, la justicia deberá garantizar no solo sanción, sino atención integral para la víctima.

La red de apoyo

Profesionales de salud mental, trabajo social y pedagogía acompañan a la menor. La prioridad es restablecer derechos y estabilizar su entorno.

Una puerta abierta a la denuncia

Las autoridades recordaron que existe atención permanente por canales físicos y digitales.

La historia judicial continuará en estrados, mientras la red de protección trabaja con la familia. La ciudad sigue atenta. 

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